Lo que separa la guerra

(Imagen: http://www-avimilitar2gm.blogspot.com/2009/04/aviones-de-la-guerra-civil-espanola.html)

Un día, tendría unos diez años, le enseñaron una fotografía de un niño. La fotografía estaba hecha en un estudio. Se veía a un niño de unos ocho años sentado sobre una especie de cajón de medio lado pero con la vista al frente. No lo reconoció.

-¿Quién es? Pregunto

-Es tu hermano – Le respondió su padre. De pronto paso de ser hija única a tener un hermano

-¿Cómo se llama? – Julián

-¿Dónde vive – En España

La niña no paraba de hacer preguntas. Estaba tan emocionada… Su gran ilusión había sido siempre tener un hermano y ahora aparecía como por arte de magia.

El padre había estado casado con anterioridad y había tenido un hijo. La guerra civil, el bando perdedor, porque él era republicano, lo habían llevado por los derroteros de la emigración dejando atrás a su familia y a un niño pequeño.

La madre de ese niño, republicana también, fue encarcelada y su paradero se desconocía. La dieron por muerta. El pequeño Julián fue criado por los abuelos maternos, lejos de ambos padres. Padeció las restricciones de la post guerra, el hambre y la incertidumbre de no saber si finalmente era huérfano o no.

Al emigrado la vida lo llevo a un país del este de Europa. Fueron tiempos difíciles, comenzó la segunda guerra mundial y él no supo nada más de su hijo.  Finalizada la segunda guerra, conoció a otra mujer y tras el duelo por la primera, se caso y tuvo una niña.   

Transcurridos más de 30 años, superados algunos conflictos internacionales, empezó a llegar información. De pronto supo que su hijo vivía con sus suegros y que estaba bien. Supo que su primer mujer, contrariamente a lo que le afirmaron, estaba viva y tras muchos años de cárcel, incomunicada, salió y se reunió con el pequeño Julián y sus padres.

Su primer matrimonio, celebrado en el periodo republicano, no era válido para las leyes de la España de Franco. Tampoco era valido su segundo matrimonio celebrado en el este comunista. Legalmente era soltero y era bígamo a la vez

Se puso en contacto con su primera familia y recibió esa primera foto de su hijo al que prácticamente tampoco reconocía. Le reprochaban no haberse ocupado de él ni de su primera mujer ¿Pero cómo hacerlo? La distancia, la ausencia de relaciones diplomáticas, la incomunicación… Para los abuelos y para el propio niño era absolutamente inconcebible y siempre creyeron que había eludido su responsabilidad.

La niña emocionada, tras escuchar la historia le dijo al padre que le escribiría una carta a su hermano, a fin de cuenta, los unía la sangre… Co su letra de escolar, le escribió una sentida carta, contándole de ella, contándole de lo alegre que estaba por saber que tenía un hermano y con la esperanza puesta en que un día se podrían conocer. Puso la carta en un sobre y se la dio a su padre.  

Pasaron los días, pasaron las semanas y los meses, pero la respuesta no llego nunca. Nadie le explico y al final ella dejo de esperar.

Transcurridos muchos años, el padre regreso a España y se reencontró con su hijo. Era abuelo de tres nietos y la niña que para esas fechas ya era una mujer, recibió por fin noticias. Fotos de los sobrinos, fotos de la boda de Julián pero poco más. En su dolor Julián, la hacía responsable de la separación de él con su padre y nunca la perdono. Juró no verla nunca y no permitió que ella tuviera ningún contacto con la familia.

Siempre le pareció curiosa la reacción. Julián fue capaz de perdonar a su padre pero nunca perdono la ‘prueba de su delito’, es decir, a su hermana.

Vivían en el mismo país, ciudad con ciudad pero nunca se vieron. Cuando el padre murió dejo de tener noticias. Ella mantuvo el recuerdo de su hermano, pensaba en sus sobrinos que no conoció y pensaba que ya serían mayores.  Los entendió por no querer saber de ella… los perdono en su silencio. La zarpa de la guerra es larga y alcanza, incluso, traspasando distancias y tiempo.

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3 respuestas a Lo que separa la guerra

  1. Nelia dijo:

    que trite, y que bonito a la vez….. estoy sin palabras…..

  2. Charlie Brown dijo:

    Me conmoviste…. Por cierto, ¿eres tú la hermana?

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