¿Asegurar la vida?

(Stock imágenes: http://www.sxc.hu/ )

El otro día una amiga me llamó para comentarme que un conocido, en breve, sería padre. Después de la lógica alegría de la llegada del primer hijo, primer nieto, primer sobrino a esa familia, empezamos a elucubrar las posibles consecuencias. ¿Por qué consecuencias?

El futuro papá es un hombre de más o menos cuarenta años que siempre ha vivido sus relaciones, guardando muy mucho su parcela de independencia.  Había estado casado con anterioridad pero con esa primera esposa, no tuvo descendencia. Era el suyo, un matrimonio solvente en el que ambos conyugues aportaban a la economía familiar por igual y en cantidad generosa. El tenía una casa adquirida antes del matrimonio y ella también. Para él su casa, era su refugio contra cualquier mal. Le había costado pagarla pero ya era suya, solo suya.

Su segunda mujer, la embarazada, poco aportaba a la pareja. Económica y socialmente pertenecen a estratos distintos pero eso no le importó. Dejo a su primera mujer para iniciar una nueva vida con la segunda.

Ella decoró  la casa de él a su gusto y se instalaron en ella. Hasta aquí sin problemas. Pero que pasa ahora?

En el momento que una mujer queda embarazada todo cambia. La casa que otrora solo era de él, pasa a ser patrimonio de la pareja y principalmente del hijo que nacerá pronto.  La novia (porque todavía no se han casado) pasa a ser ama y señora.  Como primera medida, ya está planeando quitar el despacho que con tanta ilusión él preparo en “SU” casa, para instalar a su madre que por avatares de la situación ha quedado sin techo…  Ella ha pasado de ser una novia que tenía que demostrar que su amor estaba por encima del interés a ser la dueña que no tiene que dar explicaciones a nadie. El hijo que espera en realidad, es su carta de triunfo. De no tener nada, la chica ha pasado a ser dueña de todo.

Y no es que me parezca mal… todo lo contrario. Los niños deben ser siempre favorecidos. Pero me pregunto ¿hasta qué punto este embarazo es o no, premeditado? Me pregunto eso, porque la relación entre los dos ha cambiado. Cambia cuando ella pasa de sumisa a mandona, cambia cuando del –si mi amor, como tu digas- pasa a  –tienes que hacer tal o cual cosa- cambia porque de pronto ella adquiere una seguridad y firmeza que antes nunca había demostrado.

Si mañana, y ojala no suceda, la relación marcha mal, él tendrá que marcharse abandonando su casa, sus esfuerzos, sus muchos años de sacrificio del no poder tomar una cerveza para pagar la hipoteca, quedando todo en manos de la madre afortunada. El tendrá que seguir pagando las letras de esa casa que nunca más será suya. La madre afortunada a partir de ese momento se quedará con todo.  Tampoco creo que eso sea justo.

Estamos en la época de la igualdad de género. Si él pudiera quedarse en su casa con su hijo y fuera ella la que se tuviera que marchar su historia de amor, podría ser  totalmente diferente. Creo que los tiempos ya están cambiando y en un mundo donde dos hombres o dos mujeres se casan, en el que está demostrado que cualquiera tiene el derecho y puede, criar un hijo, la guarda y custodia en una pareja heterosexual, no debería ser automática a favor de la mujer. 

Cada pareja es un mundo pero frente al desacuerdo, considero que hoy por hoy, en esa situación, el hombre sufre de una discriminación a favor de la mujer que habría que ir cambiando.

Ella, desde el momento en el que supo que estaba embarazada, no solo ha cambiado de carácter para volverse dominante, ha planificado incluir en su matrimonio a su madre, también está pensando en dejar de trabajar… y me pregunto por qué ella si puede y él no. No es esto otra forma de discriminación (positiva) de la mujer?  Por que el hombre tiene la obligación de pagarlo todo y la mujer la de cuidar de los hijos? ¿No es este un modelo arcaico de familia?

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Una respuesta a ¿Asegurar la vida?

  1. De lo que s estoy segura es de lo Afortunada que soy a mi madre No s si en alg n momento le pas por la mente abandonarme abortarme dejarme en una caja al frente de una estaci n de policia No s cuantas cosas afront por verme crecer no s cuantas dificultades tuvo lo cierto es que fueron muchas Tuvo la inmensa carga de ser madre y padre de una familia numerosa pero no se rindi y hoy apesar de discusiones rega os discordias cosas en las que nunca estuvimos deacuerdo sin contar las lecciones que nunca se me olvidaran por su fuerte disciplina hoy me siento inmensamente Afortunada por que puedo ver en ella un Reflejo del amor de Dios ha llorado por que as lo he visto ha sufrido por que sufrie por m ha deseado el fin por que se lo o decir sinembargo ha dado la pelea y sigue en pie.

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